Posts tagged ‘Yusa’

Yusa, esa cubana de tanto Buenos Aires

IMG-20160206-WA0007

Yusa está cantando de manera impresionante, su voz se acomoda en la canción como si la canción le perteneciera y no hablo solo de sus temas, porque va de José Antonio Méndez  a César Portillo , a  kelvis Ochoa , Charly García o Noel Nicola. Estamos en Café Vinilo, el calor de Buenos aires parace Santiago de Cuba,  se desprende del techo y se instala en nosotros que somos una tropa cosmopolita . Hay franceses, chilenos y claro está argentinos y cubanos, ocupamos una mesa a la derecha del café compuesto por varias filas y un pequeño balcón desde donde cae también algún silbido cómplice, sin dudas, seguidores habituales de la cubana.

Yusa está sola en el escenario, o no,  está con todas sus Yusas: la pianista, la bajista  impresionante, la Yusa que se apega a la guitarra y dice sus versos, la tresera graduada en el Instituto superior de arte ; Yusimil López Bridón, esa negra hermosa que se trepa al escenario y habla su país, Cuba es entonces Buenos Aires y en esta noche hasta sopla un calor intenso.

Es difícil definir a Yusa, esta  mujer es multiinstrumentista, cantante (cada vez de más altura),  autora y en la escena se abre y le miramos casi el alma, la nación que se le derrama. Ella misma ha dicho que no es trovadora, pero en su guitarra se escucha  tanto Sindo Garay como Miguel Matamoros en su tres, y no es Jazzista pero en su bajo los acordes e improvisaciones dan cuenta de un conocimiento profundo que puede ir de  un Yako Pastorius a un de Feliciano Arango, así va esta mujer que es todo a la vez; o sea, trovadora, jazzista,  cantante . Yusa , entregada y sola y múltiple en escena.

No olvido que estamos en Café Vinilo, es una noche de calores intensos en Buenos Aires y escuchamos a Yusa. En su primer bloque de canciones la muchacha se entregó a los fieles, sabe que hay entre los jóvenes de esta ciudad de tango y Maga, de Borges y milongas una fidelidad a su sonido que le permite irse al piano o a la guitarra y cantar a César Portillo de la Luz “sin explicar nada”, como si todos debieran saber del filinero y así se va canción tras canción casi sin hablar pero la gente la disfruta hasta que decide cortar y advierte que volvería. La noche avanza lenta, el calor donde estamos no amaina, las mujeres comienzan abanicarse con las postales recogidas en las entradas, volvemos a pedir cervezas y algo para picar, los chilenos prefieren vegetales  pero coinciden es que es buena la cubana , el calor es mayor parece y se va el tiempo hasta que vuelve Yusa.

En el segundo bloque Yusa parece más dueña de todo, se le ve secarse el rostro con una toalla que usa una y otra vez, aprovecha que cambia de instrumento y se seca la noche derramada en el cuerpo. Hace chistes, se ríe de sí misma, de lo vivido con otros músicos, hace el relato de una nueva canción escuchada en su carro y la canta como si la hubiera ensayado mil veces y le damos el aplauso y todo es como aparecer en una actuación cuasi formal hasta que agarra el bajo y en medio de acordes impresionantes canta Símbolo de Paz de Charly García, ya entonces los de la mesa  se volvieron hacia mí y aprobaban, “No es buena, es extraordinaria esa cubana” y me siento feliz de estar ahí, y escucharla con su acento de habanera, con su bajo perfecto, con tres único.

No puedo decir si fueron más de dos horas, al menos eso parecía, al terminar con “Amor de millones”, Yusa aferrada al tres hizo un solo que arrancó un aplauso definitorio, era la aprobación absoluta, el instrumento y ella lo podían todo en ese instante, por eso se fue y de tanto aplauso tuvo que salir y tocar otra pieza, ya se había olvidado el calor en el Vinilo, las botellas de cerveza mostraban el fondo y quedamos todos atrapados en ese estribillo que nos dejó Sara González: “Amor Mío no te vayas” pero Yusa tenía que atravesar la oscuridad y perderse entre las largas cortinas para que pudiéramos terminar de aplaudir todo ese talento, toda esa verdad.

Anuncios

Que el sur suena cubano

Sin títuloDebería haber surcado el aire hacia Argentina , estar ahí con los amigos , reír con el sentido del humor que ha tenido siempre William Vivanco y que pocos conocen , volver a dar una abrazo a kelvis y a Yusa, conocer a Yissi, saber cómo son los Buenos Aires , pero no, me quedo todavía en Cuba.

De todas maneras siento que a esa tierra le hacía falta mucha Cuba. Hablando con algunos amigos de allá encuentro que hay vacío de sonido nacional en la tierra del tango, que poco saben de Habana Abierta o Interactivo en el sitio en el que sangró el durazno de Spinetta.

Ellos nos han dejado en muchas canciones versos que tienen sabor a Alberto Cortez, la Negra, Spinetta, o Fito que fuera, ya se sabe el primer extranjero que cantó en La Plaza de la Revolución y nos han traído aquí a Charly García, que lo supo, la alegría no es solo brasilera.

Desde aquí, me dicen les ha llegado mucho sonido salsero (lea timbero si lo prefiere) o de latin jazz y de la canción Silvio y Pablo o Santiago Feliú. Es cierto que por allá han existido presentaciones guiadas por la gente del Centro Pablo o que algunos como el Dúo Karma dejan huellas pero es incipiente y no son marcas todavía profundas. Esa debe haber sido la motivación para hacer este periplo de El Sur Suena Cuba.

Hablando con gente cercana a la propia Yusa supe que esta tremenda artista cubana tenía ese sueño ya, hace mucho quiso llevar otra parte de su isla al continente, a nuestro continente verbal, concreto y emocional, porque si bien le debemos al rock argentino, algún préstamo ha llegado desde este sitio, que por cierto hizo rock más temprano que ellos con aquello de los Llópiz, aunque luego, la verdad, tuvimos que aprender de los de Rosario o Buenos Aires.

Hay quien dice; Borges, por ejemplo, que La milonga viene de la habanera y de ahí nace el tango, de modo que puente hay y hubo, y vale la pena reavivarlo porque en Cuba tenemos un sonido digno de cruzar el charco y probar suerte. Qué canten entonces Yusa y Vivanco en el sur y kelvis, que toque Yipsi. Ya tendré tiempo de poder verlos en vivo, por el momento, me conformo con tener esas fotos y saber que habrá gente pa´ oír esa buena música que les nace desde la misma raíz, que podrán hacer que el sur suene cubano.

1610035_232336530296204_7264169974401542830_n

Crisis en la música cubana, volumen 1

13011-fotografia-g
Me aturde escuchar que hay crisis en la música cubana, como si lo nacional, lo de esta isla no se hiciera en tantísimas partes, si hay crisis ¿Qué hace Alex Cuba, Alfredo Rodríguez Salicio, Chucho Valdés, Diana Fuentes, Julio Fowler, Gema Corredera, Niuver Navarro, César López e incluso los timberos Alexander Abreu o Isacc Delgado?

Si está ya en comas, o tiene alguna gripe la música nacional cubana ¿cómo es que aún suena Chepin Choven al tiempo en que se unen Samuel Formell, Gastón Joya, Kelvis Ochoa y Harold López-Nussa para arremeter con un bolerazo de Luis Barbería, por cierto de vuelta en Cuba?

Si ya la música ha cedido espacio y no hay relevo ni remedio ¿Por qué en Santiago de Cuba Jorge Noel Batista, todavía con 22 años seduce el gusto de muchos y se hace acompañar por lo menos de otros cuatro colegas de su misma edad?
Si andamos tan mal ¿Cómo tenemos ese resonar de tantos coros en Santiago de Cuba y se hace música electrónica y siguen vivos y creando los trovadores de la primera generación de la Nueva Trova y hasta algunos de los miembros del Buena Vista Social Club?

Quien diga eso que venga a la Casa de la Trova en Santiago de Cuba y sentirá cómo se hace música de una calidad inusitada y desafortunadamente lejana de muchos mercados.

La crisis de la música cubana sigue en Eduardo Sosa y Adrián Morales, Gerardo Alfonso y Danay Bautista, Dafnis Prieto y Roberto Carcassés, Yusa y Los Aldeanos, Athanay e Interactivo y los hermanos Terry o incluso en Gonzalo Rubalcaba y pa’ llevarlo a “otro extremo” en Paquito de Rivera o Arturo Sandoval.

La crisis debe ser porque hay demasiado reggaetón en la nevera, o porque La Aragón sigue en pie sin que se haya demolido el templo de Manolito Simonet o porque a Adalberto Álvarez se le haya ocurrido seguir creando.

Debe ser que no le gusta Liuba María Hevia o Los Papines, Equis Alfonso o Los Van Van, William Vivanco o Aldo López Gavilán, Yoruba Andabo o Tamy. No sé, pero oí por ahí que anda mal la música cubana y reviso los nuevos temas de Vanito, de aquel disco Cambio aun por sentir aire pero está además el Septeto Santiaguero, los de Buena Fe o Sexto Sentido y sigo sin entender de cuál crisis me hablan algunos, o de qué enfermedad contagiosa en el sonido criollo. No sé, no sé de qué me están hablando.