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Pamela y yo

PaMSi me encuentran una foto porno

erótica incluso

me echan del trabajo

casi pasa una vez

Pamela Anderson se quitó el vestido y sus pechos me dispararon el ansia

luego vinieron los superiores y la miraron a Pamela Anderson tan rubia con esa boca

iban por sanciones

Pamela me pondría en la calle y sus tetas y el sueldo y el sindicato

me analizaron pero nadie sabía dónde estaba lo erótico o lo porno

nadie podía definir si estaba mal Pamela Anderson o peor el arroz con frijoles que le daríamos de comer a quienes vigilan

ve porno el bien portado dijo con sorna la muchacha de nalgas sensibles

yo recordaba la primera foto porno que había visto

me la trajo un vecino desde Angola en los 80

un hombre que murió fulminado por dolencias renales

me dijo que jamás tuvo otras mujeres que aquellas fotos de Playboy

que era feliz en plena lluvia en plena noche en plena selva

mientras se masturbaba mirando aquellas mujeres de  colores con el sexo abierto

para èl

muchachas con  tetas hermosas

como las de Pamela Anderson.

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Trovando

Nadie sabe por qué razón
altísima o no
mueven hasta aquí sus versos los grandes trovadores
yo no soy la multitud
pero mi estremecimiento quiere ser todos
frente a las palabras de esos hombres
que han atravesado los años para decirnos en fin sus amargas verdades.
Ciertas veces en que doblo mis sábanas
o me extasío en los ojos de mi mujer
y quiero decir Mercedes, Longina, decir Cecilia
termino parafraseando aquellos versos:
La luz que en tus ojos arde
también alumbra el camino
te busco encuentro un destino
si va muriendo la tarde
la luz que en tus ojos arde
Penetra a ver mil puertas
y yo entro bien alertas
el tiempo y el desespero
no me matan recupero
La fe y la luz despiertas.
Así cambian para mí las horas esas melodías
Y me estremezco y salgo y hablar como un poseso;
Buenas tardes Pepe, Corona, Matamoros
sean buenas las tardes de este mundo
y vean:
Sobre mis hombros
el mismo sol que hace un tiempo calentó sus manos
sobre mis hombros
otras horas lentas y los hombres muriendo
sobre mis hombros
el municipio y la provincia y el mundo tercos
sobre mis hombros
hablar y hablar y hablar vivir muriendo
sobre mis hombros
los hermanos huyendo a sus destinos en tablas
sobre mis hombros
la caída estrepitosa del muro ahora dudoso
sobre mis hombros
mi soledad y mi madre en recompensa
sobre mis hombros
la paz los peces las pasiones
sobre mis hombros
aquellos versos que no sé si María Teresa cantó a un hombre o a una isla: “Qué te importa que te ame” o el lamento de Sindo: “Ya yo no soy tan sensible” y el mío queriendo dar la sangre hirviente de mis arterias por verlos otra vez en esas calles. Ver a Luz la amantísima esposa, frente a la ventana donde el Padre de la Patria. Aún sin conocer su destino en ciernes, su vida increíble se detiene y canta:
“Y doblemos los dos la cabeza
Moribundos de dicha y amor”
Para que entonces
como en toda gran historia comience el primer verso
una vez más.

El fin nacional de la mujer de Antonio

La tiran

por el balcón

a ver si se mata

a la mujer de Antonio

fusionada

moderna electrizante

la tiran

a la mujer de Antonio

y la aniquilan

con MATAmoros de Fondo de Bienes

vendido en CUC

y la mujer de Antonio

camina

así

rumbo

a $u ¨fin¨ nacional.

Felación

Si tus  labios

Bellos como un parnaso imaginado a petición de todas las codicias

Me atrapan el sexo una mañana en que de pie

Miro las ventanas y el cielo

Me brinda un azul interminable

Y te arrodillas ante mí no para que te perdonen

Los sabios los amantes las flores

Sino para darme ese placer casi terrible

Y te tragas mi carne y viertes tu saliva

Sobre mi sexo

Que te añora desde tanto que te quiere

Como estás ahora

Con tu labio húmedo silbando

Mi nombre

y tus ojos

Se han cerrado

Como buscando adentro

Y te veo el pelo ensortijado

Las uñas pequeñas sutiles terminables

 Que me acarician el abdomen lo recorren se pierden y se encuentran

Y tus labios

Salen a besarme las venas del sexo casi por romperse

Y sé que en otras osamentas la gente duerme su inocencia

Y otro alimenta un ejemplar de quinta categoría

Y alguien canta ¨Ahí va el capitán Beto¨

Y se peina la que va a morir esta misma tarde

Y se toma la presión el verdulero

Y pronostican lluvias y apagones

Y publican otros muertos en Le Monde

Y tú sigues ahí chupándome el sueño

Y el deseo hasta que de una vez me vuelco

 Y se borra el universo y veo tus labios separarse de mi carne y tragar mi felicidad como un gran almuerzo.

 Qué bello es el mundo.

 

SI las barcas no hubiesen sido tu delirio

Como si no fuera ahora más ruin el paisaje

sin esos mástiles que nos hacían diferenciar la costa del horizonte

sin esas manos que habrán de borrarlo todo.

 

Si las barcas no hubieran sido tu delirio

si hubieras sabido escoger entre esta solidez y el agua

ahora no serías ese cuerpo maldito

esa pútrida carne devorada por los peces

esa falsa maldición de los amigos.

 

Si hubieses buscado en mi el perdón la tierra firme

la invisible humedad el desconcierto

si las barcas no hubieran sido tu delirio.

Texto encontrado en una botella por un hombre del futuro

Roque Dalton estaba muerto

Y los jóvenes se estremecían si un americano flaco; ni blanco ni negro, se detenía ante unos ventiladores y gritaba: yes.

Neruda ya no vivía

Y desde Europa aseguraban que debían matar a los argentinos que no estuvieran de acuerdo con que un trozo de tierra fuera de ellos.

Lezama ya no estaba

Y unos jóvenes echaban la vida al mar en busca de un sueño “I have a dream” decía un mulato con una esvástica tatuada en el pecho.

Lennon ya no imaginaba

 Y los palestinos dejaban a sus hijos a la orilla de la puerta para ser víctimas de las víctimas que habían cambiado quizá de oficio. No sé bien.

Miles Davis se había ido

Y un negro premiado por la paz hablaba de hacer mejor la guerra que salvaría al mundo y mataría al fin a quien debemos eliminar concienzudamente.

Sherezada se había vuelto una estrella

Y en la televisión ahorcaban a un presidente de la república por algo que nadie entendió a la perfección pero estuvieron de acuerdo.

Y así los días siguieron a sus noches y estas a sus dueños y sus dueños a la suerte y la suerte a la bolsa y la bolsa a los caprichos y los caprichos al norte y el norte a la tiniebla y la tiniebla a la sombra misma de sus dueños y sus días.

Hasta que salió el sol, dicen los libros

Y hubo luz para todos

Por los siglos de los siglos

Pesimistas y optimistas

Cerveceros y escritores

De una mano o de la otra

Pero al fin

Fue posible

La verdad

Dicen los libros

Con pasión.

Palabras al rey

A. Demián

Aleixandre

henos aquí

tus soldados

bajo este mismo sol que luego tendrán otros

tan lejos de tu sueño , tal vez recordándote

a ti, el dueño del mundo

nosotros seremos solo Aleixandre tus  hombres

yo mismo no seré más que uno de tus guerreros

y tengo hijos señor, tengo una mujer

de ojos azules

donde el mundo crece

una mujer que cubre mi cama

lejana y fría como Filipo, tu padre

muerto entre palabras que ni Aristóteles ha podido entender

tengo un hijo señor

a quien  recuerdo cuando la noche cae sobre nuestras almas

he llorado

porque el muchacho sube desde el sueño

a acariciar esta barba comida por los años

y por tanta lejanía

mire mis heridas rey

en ellas están Gaugamela y Helesponto

Persia

y esas hermosas ciudades que has cubierto con tu nombre

te he seguido señor

y tu sueño es lo más grande que nadie hará nunca

no dudé de ti

ni aún cuando las historias te rodeaban de eunucos de                                      redondas nalgas

donde tu carne se asía a otras carnes

vedadas para nosotros tus guerreros

tan lejanos de ti y tan cerca de la muerte

cuando las hachas enemigas van echando por tierra estos minutos

que los dioses han hecho para nosotros

Rey no soy el único

los otros me han elegido para hablarte

dicen que tengo el don de la palabra

pero sé que esa es una posibilidad para pocos hombres

yo soy solo un mortal que quiere ver otra vez la Yerba del patio

y las cabras balando desde lejos Rey cuanto añoro mi sombra

persiguiéndome siempre bajo el sol de Macedonia

las caricias de mi mujer

esas cosas tan simples

como cantar una tonada a la hora del baño

estamos cansados Aleixandre y que los dioses me espanten las traiciones

lloramos solo de pensar que te irás

detrás de tu añoranza , de tu porvenir

de tu grandeza

pero nuestro sueño es el hogar detrás de todos esos años

en los que hemos sumado la muerte a nuestra respiración

claro que entendemos señor qué grande son los dioses

pero somos felices solo con respirar

y oír a nuestros pequeños jugar con sus canicas

la grandeza escoge a sus hombres rey

nosotros somos solo una palabra

tu gesto en medio de la batalla

Calístines no necesita nuestros motes

Nos llama soldados y hemos dado la vida

Y hemos conocido el lodo, la traición, la nieve , el hambre, el desierto y el aire del mundo.

Ahora queremos volver Aleixandre

Ya el cansancio nos tiene

Pero no queremos quedar en tu memoria desertando

Si así fuera no quedaría otro remedio que imaginarte igual

Traicionando a tus hombres

Y perdóname rey

pero nadie manda en la remembranza

es el único sitio en que podemos censurarte

por eso he venido

tus soldados me eligieron

para que pusiera ante ti estas oraciones

ahora queremos saber qué aire soplan tus labios hacia mí

al amanecer

volveremos a escucharte

si decidieras para nosotros otras batallas

muchos se arrojarán sobre sus espadas

los otros seguirán hasta el otro lado del mar hasta el borde del sueño

pero busca adentro rey

porque ya hemos andado mucho

y es hora de pensar si teníamos razón

cuando intentamos poner las cosas en el orden que siempre imaginamos cierto

reconoce que tus soldados han sido vencidos

solo por aquellos a quienes nadie puede enfrentarse

el tiempo, mi rey la lejanía

esos horrores que llevamos adentro

ahora voy a hacia mi noche

no sé si podré encontrar el sueño

pero sé que repetiré tu nombre no solo en esta jornada sino en todas las que me separen del hades.

Aleixandre , mi rey , el hombre más grande que hemos conocido.

Salve.