18221901_1494893503862304_951058154868290949_nEl primero de enero  de 1998 Eduardo Sosa amaneció en mi casa en Llanos de Maceira, habíamos devorado más de 20 hayacas, medio puerco asado y 8 botellas de rones inhóspitos, temibles.  El sol trepó por sobre el pastizal, el gordo agarró la guitarra bien firme y cantó una soberbia versión de Lucía, el clásico de Serrat. Luego lo hicimos repetirla en cada espacio posible, en cada curda imposible, en cada hora digna de vivir en esta isla.

Sosa es inmenso en temas suyos pero a veces es incluso mejor en sus versiones, por eso supe que le harían buen camino, este año tenía la sospecha de lo que es ya una realidad,  que sería el Premio Cubadisco en el acápite trovadoresco  con su CD. Como si fueran mías.

El propio Sosa y Amaury Pérez en las notas del disco de Colibrì, aseguran que este es un fonograma caprichoso, construido a partir de los gustos personales del Gordo, pero al mismo tiempo es un viaje por parte de lo más valioso de la canción trovadoresca de los últimos años.

Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Carlos Varela, Gerardo Alfonso, Santiago Feliú, Ireno García, Alberto Tosca, Frank Delgado, Pepe Ordaz, Kiki Corona, Rodolfo de la Fuente, Ángel Quintero y Augusto Blanca son los elegidos para formar parte del fonograma.

Memorias, a mi gusto, el tema más incómodo para el bardo, abre para dar paso, casi de manera natural a cada uno de los títulos: En estos días, No olvides que una vez tú fuiste sol, Para Bárbara, La felicidad, Canción para recordar a María, Utopías, Ni un ya no estás, De dónde viene el amor, Eres nada, Tonada de amor, Mujer si la distancia  o Nacimos del fuego  parecen ser las versiones  definitivas de títulos defendidos ya tantísimas veces.

Hay en Como si fueran mías los arreglos del propio Sosa, Dyron Ortega y Emilio Vega. Eres nada de Gerardo Alfonso cuenta con el arreglo de Bernardo Antonio “Tony” Rodríguez.

La banda acompañante es una suerte de ventù de lujo: El siempre sonriente y virtuoso Raúl Verdecia en la guitara eléctrica, Roberto “Chino” Vázquez en el  Bajo, Oliver Valdés, Adel González y Bernardo Bolaños hacen la  Percusión, Emilio Vega- Pianos y teclados, Lester I. Monnier- Violoncello y Pancho Amat-toca el Tres. Las guitarras acústicas van de la mano del propio Eduardo Sosa y Dyron Ortega, este último firma como productor del disco junto con el veterano Emilio Vega.

Como si fueran mìas es un fonograma delicioso. Con un sonido ¨ochentero¨y a la vez actual. Eso sí, existe desde hace màs de un año y poca gente ha podido escucharlo. La radio nacional no parece conocer mucho y, no sé cómo andarán los presupuestos para (el)  o los imprescindibles audiovisuales. Ojalà y se mueva bien a partir del premio. Que no sean solo ¨Utopias¨. ¨La felicidad¨ es posible bien cantada en cada  oìdo nacional por este Sosa indetenible. Ojalà y sepamos los medios colocar bien el más reciente premio Cubadisco en la categoría de trova, este cantor se lo va a recordar a la isla, a la canción, en peso: ¨No olvides que una vez tú fuiste sol¨

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