Archive for 31 octubre 2016

Miren a Paco cará

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Para Alegrías de sobremesa nada ha sido más duro que el tiempo. Poco a poco Alegrías… se ha puesto tan triste que duele, y es que se le mueren, se le van, se le pierden  los personajes y no hay cómo encontrar sustitutos.

Ahora se va Reinaldo Miravalles, que no era solo Melecio, era un cubanazo a quien había que poner freno porque te robaba el protagónico, te dejaba casi en cero de tanto don, que lo mismo era un viejo verde, un agente de la Cia o un trotamundos. Ese viejo era casi Dios.

En Alegrías…  Reinaldo Miravalles hacía junto a Enrique Arredondo, Idalberto Delgado, y Aurora Basnuevo  un cuarteto simpar. Bajo la pluma de Alberto Luberta estos actores y actrices se despachaban cualquier emisión. Las disputas del guajiro con Arredondo eran de campeonato y se notaba que entre ellos había una suerte de contrapunteo salido del guión, con morcillas de parte y parte.

Melecio era de los guajiros enamorados y rabiosos a quien había que tratar con cuidado, porque sacaba el machete, siempre con dinero pero de cartera escondida en los mismìsimos zapatos, un arquetipo ùnico, porque su guajiro no era de burla.

Ya hace mucho no estaba. Alegrìas de sobremesa  lo perdió antes, Melecio se había ido , ahora abandona el terreno también su creador,  Reinaldo Miravalles , ese cubano que es una suerte haber tenido en nuestro team, aquel que daba vida y mil risas con sus ocurrencias, con aquel tono suspicaz con el que anunciaba: ¨ Maria les manda muchos recuerdos, y pregunta cuàndo van a ir pod casa¨, o aquella manera con que en la mismísima casa de Rita le decìa en tono burlòn a su esposo : ¨Miren a Paco Carà¨, y este luego de todo el show se quejaba: ¨ Que gente caballero, pero què gente…¨ y hacían a Progreso reinar en toda la isla. Adiòs maestro, descanse en paz.

Levis Aliaga màs bueno que el pan

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Levis Aliaga debe haber escrito algunas de las mejores canciones  de los 90 en Cuba. Guajiras casi perfectas donde se habla de graneros, donde la ciudad; esa trampa,  desaparece y son el campo, los ríos o los cañaverales los sitios para el abrazo, el amor tendido ante cada letra, casi de manera natural.

Nacido en 1972 Aliaga fue uno de los miembros del Trío Enserie, ese ensamble  que retomó una tradición bien asentada en Cuba y la recolocó en los 90, porque si bien Los Matamoros o TaiCuba dejaron su sonido, Enserie hizo renacer el trío. Fue difícil que llegaran a los medios,  grabaron un disco que apenas tuvo difusión, algo alejado del sonido que lograban en sus presentaciones,  pero los que suelen ir más allá quedaron prendados, sin dudas de este sonido.

En Enserie Aliaga aportó un gran trozo de ternura. Hay en Cuba la posibilidad  real de ir a extremos en la música  (bueno en otras cosas también), pero en el sonido es muy palpable. En el Trío Enserie , la tranquilidad amorosa de Aliaga se unía a ese showman trovadoresco que es Roly Berrìo, quien merece capítulo aparte.

Levis Aliaga pertenece a ese grupo de autores que estudió en Los pedagógicos en los que cabe sumar a Kachibache, Athanai , Eaduardo Sosa y otra pléyade de autores que de festival en festival, de curda en curda  fueron armando sus carreras y canciones donde muchos mojamos los sueños.

Le recuerdo ahora a Levis porque la última vez lo supe en España , con dos discos: Más bueno que el pan y Parece un aguacero, ya  estaba desecho el Trío Enserie.  Los de esta isla le perdemos rastro. A Levis que escribía versos tranquilos, amorosos y llenos de campo, aquello de que ¨… si te mudas de aquí cambio de arrozal, si eres pez no cazo por el rio…”

Levis que miraba la luna encerrada en el agua, cuando aquellos 90 despotricaban contra nosotros, con tantas caídas y aquel hombre te decía: “nada habrá para el pobre que no ande…”  Aliaga que ayudó a muchos a entender la canción, su canción y terminó borrándose. Debe ser que verdad murió el girasol de la montaña. Si lo ven díganle que le echamos de menos a sus canciones. No importa que haya malos en su corazón. Vuelve bròder, quizá limpien  el granero  y se convierta en casa de mujer.

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