Atha26

Si te comías una croqueta en los noventa, incluso antes, se te pegaba al cielo de la boca y tenías que  meter el dedo hasta lograr desprender el ¿alimento? Y luego decidir si lo tirabas a la calle o lo bajabas al hambre profunda, ese recuerdo se me hace firme al lado de mi trabajo con el Dúo Postrova y nombres como el de NG La Banda, Habana Abierta y Athanai Castro.

Si te subías a una guagua en los noventa, era porque ocurría el milagro y el calor, y el ladrón, y la sed, y el violador juntos te sumían en la sodomía temible y perfecta  de ese tiempo, también ese tema tortuoso se me asoma, porque me curaba con melodías tremebundas como aquello de Por encima de los balcones que Athanai supo cantar con Carlos Varela y nosotros desde el Oriente de Cuba lo repetíamos pa curarnos del espanto, ahí, con la ternura del bardo.

Si te ponías las botas, salías a la calle en los noventa, era porque el apagón no te dejaba ver las únicas cuatro horas de televisión que el calor te hacía aun más difícil, pero hubo el milagro de la canción y Athanay lo sabe porque era un ¨blanco rapero¨ que grabó su disco y apareció en películas y se hizo popular como pocos cantores de la isla.

Por eso si Athanai vuelve como ya se anuncia, si su grunge criollo arremete, nos traerá una vez más el sabor del aire salvador de ese tiempo, Athanai que supo atravesar el mar y trabajar con Ofunquillo y Rosario Flores. Athanai que era quizá el menor, o un pupilo de los de Trece y Ocho y se fue a Madrid con los suyos y lo suyo,  y ha defendido su manera de hacer a costa de quedar muchas veces en la orilla, porque este hombre ha demostrado que su patria inmensa es la música.

Si Athanai vuelve, trataré de  ir a escucharlo y repartiré su música, porque estará en su casa, en su barrio, en su suelo Creando Milicia, porque viene a Trabajar también y por amor, merece ascender como lo ha pedido a su Séptimo cielo.