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A Máximo Gómez se le atribuye aquella frase de que los cubanos o no llegamos o nos pasamos. Si lo dijo el gran mambí en su tiempo, sus razones tendría, pero mucho más doloroso aún es que nos siga pasando lo mismo en muchas esferas individuos y momentos. No siempre es así, claro, los hay quienes viven en la mesura y el amor y aún cuando también pifien saben pedir disculpas, rectificar, salir otra vez adelante.

Los cubanos, y de eso no hay dudas, somos personas cuyo talento muchas veces resalta , y ahí está la biotecnología, la medicina toda ,el cine con obras maestras como Memorias del subdesarrollo, la danza y Alicia , la música y Leo Brouwer o Chucho Valdés, El deporte y Sotomayor , Juantorena , Stenvenson , la plástica y Lam, Portocarrero …

En fin que no podríamos hablar del cubano solo como un ser apegado al error, pero señores es cierto que en muy sonadas ocasiones se nos va la mano o, como dice el refrán ni siquiera llega. Ahora enumero algunas tendencias de un cubano equis (que no Alfonso), pero suavecito, para no pasarnos:

Muchas veces no llega cuando se le indica el cumplimiento de un plan, pero si viene la visita se pasa haciendo papeles y todo está en orden según se cree.

Siempre le echan en el mercado y no reclama pero cuando lo hace, se pasa en palabras que lejos de arreglar desarreglan.

No se enamora mucho, pero hace ¿el amor? en cualquier rincón del parque si la noche hace uno de esos giros de poca luz.

No escucha toda la música pero cuando se enciende el equipo el reggaetón sale por la ventana, choca con las palomas, arremete contra el suelo, asesina dos mariposas y cercena los nervios del vecino diciendo tantísimas barbaridades.

No duerme mucho, pero si le dan un segundo cierra los ojos y pierde todo un turno de clase o una jornada de trabajo.

No va a la escuela a saber sobre el hijo, pero si le dan una queja le menciona al maestro toda la familia, todas las partes pudendas, todas las mezquindades, y el hijo pasado de malo.

Es como el cuento de ese que quería tanto a María que terminó sacándole el corazón de un abrazo.

Ya lo dije no siempre es así, los conozco mesurados, valientes, de buena energía , amantes de la cultura , alimentando las palomas , queriendo a los perros aun feos con una devoción que los acerca a Darío, así vivos y tremendos los cubanos.

Pero vale la pena echarle una ojeada a esa frase que se le atribuye a Máximo Gómez porque en fin de cuentas nos puede ayudar a mejorar, y a mí permítame ya entrar en los finales no sea que usted también diga como ese gran guerrero, este o no llega, o se pasa.

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