Manolin - Tiene que ser Manolin (2012) - FRONTAL¿Qué hace el Medico de la salsa en Cuba? , casi nadie se atreve a citarlo en serio, la mayoría dice pero no dice, solo en El Exitazo (una discoteca de Radio Taino) escuché que había vuelto, ensayaba con Pachito y sus Kini Kini para dar conciertos en algunos barrios.

El Médico siempre fue manzana de discordia, parece que vino al mundo a eso, en medio de roces tremebundos con la fama, porque aquí lo que le cayó encima fue mucho cuando se atrevió a vivir “su aventura loca” entre los timberos, donde, a pesar de muchos pesares cumplió aquello de que “Ahora soy el rey y si te gusta bien y si no también” porque ciertamente ni Van Van pudo quedar fuera del brebaje vulgar del galeno.

Ahora, luego de varios años de ir y venir entre Estados Unidos, Europa y México, Manuel González aterriza en La Habana y anuncia que es su tierra y su gente, que quiere volver a hacer lo que hizo. Desde muchos sitios se le acusa de no ser nadie, no haber logrado nada y mil cosas , y no falta el que le endilgue lo de comunista, porque esa es, ya se sabe, la carta de la baraja presuntamente más ofensiva que manejan los que tratan de insultar a quien se queda o vuelve a su país, a Cuba.

Ciertamente los discos del Médico no funcionaron fuera, según él mismo ha dicho en Miami se usa a los músicos cubanos, se les tira la alfombra y luego se les abandona. En Cuba se vio en los canales más efectivos (las memorias flash) aquel show de María Elvira Salazar donde la mujer, madre mía, montada como estaba, sonó mucho más torpe que otras veces y logró que el entrevistado, el médico timbero, saliera del escenario y las cámaras lo siguieron como en un filme de Lars Von Trier hasta que, bueno…, el mar.

A mí me parece totalmente lícito desde cualquier óptica que vuelva el Médico, una: a ver si cura la apatía que han logrado los timberos en torno a su género, a ver si enciende la chispa, otra porque es su país y el mercado natural a una música que las trasnacionales o no entendieron o no les importó, o que quizá no funciona porque la timba cuando es de verdad es bastante compleja y sobre todo que vuelva porque es su deseo y esta es la tierra que lo parió.

No me aventuro a diagnosticar nada, ¿o habrá pasado y no sé? Solo recuerdo que El Médico de la Salsa puso a bailar a todo el país con sus estribillos y textos cursis. Este hombre quien anunciaba: “Yo soy el que dibuja a punta de lápiz un lindo corazón en un carta de amor” o quien escribió quizá la frase más redonda de los sobrevivientes del Periodo Especial: “Porque hay que estar arriba de la bola”. En fin Manuel González, El Médico de la Salsa está en Cuba y parece dispuesto a reaparecer definitivamente en otra ¿Aventura loca?

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