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“No tengo nada que ver hoy”, dice una joven de Songo –  La Maya con un pirsin visible a 20 metros y su Iphone en la mano izquierda, debe estudiar en la universidad, la facha entre el emo   y el metalero más fuerte muestra una hibridez adolescente retadora, la muchacha da su disco extraíble de un terabytes al vendedor de discos y le dice que regresa más tarde. Es fácil saber lo que pasará, como por arte de magia el muchacho por más o menos 30 pesos le dará a la del pirsin una cantidad de material que no podrá ver ni con una semana entera pegada a su televisor.
 
Entre los materiales a ver, podría citar series, de seguro,  muy populares aquí como:  El Capo, Pablo Escobar, La Ruta Blanca, La Reina del sur, Espartaco, 24 horas,  Héroes, El barco y un significativo etcétera. Muy pocas de estas series se han visto en la televisión cubana, sin embargo,  ahí están en las memorias de emos y frikies, carpinteros, maestros, médicos, sonámbulos, plomeros  y campesinos. Cada uno en su tarde, en su poltrona o taburete, bajando al alma estos artilugios audiovisuales modernos.
 
24 horasLa velocidad con que llegan los materiales a esta parte del mundo, “desconectada”, dicen algunos; sorprende, filmes estrenados la semana anterior son vistos en pocas horas por nacionales impávidos quienes rematan el ejemplar en mercados muy enrevesados y luego salen a comentar, no ya el filme sino los premios y el futuro de ellos.
 
Ciertamente lo que salta no siempre es la calidad, directores añosos o tremendos como Lars Von Trier puede que no estén en  las competencias de los eternos consumidores , pero las películas de mucha acción y tiroteo sí que pululan en estos televisores chinos que en el Caribe ¨alumbran¨ las salas y habitaciones de casa.
 
Hago el recuento solo para llamar la atención sobre el fenómeno, sé que cada lector vendrá con su agenda y aquello de que; para gusto colores y tal y tal, pero insisto en que hay estética  mal y buen gusto y series malísimas muy vistas en todas partes, eso nos ha tocado vivir.
 
Por estos días Pablo Escobar ha reinado en cada casa de este municipio de más de 90 mil habitantes, ningún programador lo colocó en su parrilla, el bandido llegó con su historial y plantó bandera sin que lo invitara nadie de manera oficial. Sin dudas los medios tenemos que apretar las tuercas  y no dormirnos en Santa María del porvenir.

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