Que un niño o una niña se hagan canción suele pasar, pero en muchos casos cuando los infantes se hacen verso en la música cubana, es como si dieran el salto y arrebataran trozos a la belleza con todo el peso.

Silvio es uno que ha buscado en la niñez el sujeto para mirar cuanto le rodea y lo hace verso diciendo ¨ manos sin pena tocando mundo , Cuando yo era un enano , era profundo ,era profundo¨. Y la profundidad no es solo de Silvio, ya Pedro Luis Ferrer en aquel ¨Romance de la niña mala¨ relata las vivencias de la pequeña que en la presunta vida casi salvaje es tierna y amante de su país y de su historia.

Pepe Ordaz, es otro que ha quedado registrado en la memoria acercándose a la niñez desde la canción. ¨Alex¨, una obra conocida también como ¨Un amigo pequeño¨ es una de esas bellezas, el tema dado a conocer por Donato Poveda sigue siendo versión en cantores como Eduardo Sosa , Liuba María Hevia o su autor: Pepe Ordaz.

En ¨Alex¨, el sujeto no es el niño, pero sí puede sentirse durante toda la canción el modo en que se relacionan el sujeto lírico y el infante, en el tema Ordaz se une al pequeño en una relación que se va haciendo imprescindible para el infante y el mayor y se hace verso hasta el sufrimiento porque el propio sujeto lírico termina confesando: ¨tengo un amigo pequeño que cuando me voy, se pone a llorar¨.

Tengo una vivencia personal con esto de los niños y la canción en la trova cubana. Hace muchos años, cuando en Cuba existían solo dos canales de televisión que entre apagones lográbamos ver esporádicamente, el cantautor Eduardo Sosa y yo convenimos llamar Claudia a nuestras hijas. Yo tuve a la niña, él logró una canción titulada¨ Claudia vendrá¨, donde se habla no de una niña presente sino de la pequeña en la añoranza.¨ Claudia vendrᨠes posiblemente una de las canciones más bellas del bardo.

En otra cuerda se nos asoma Vanito, ¨ Aixa ¨, una bellísima canción que el dúo Gema Y Pável hizo suya se habla de una muchacha rebelde castigada porque como dice uno de sus versos:¨ Aixa se ha portado mal¨. Aquí se habla en tercera persona de la niña a quien espera Oscarito, otro niño que desde la calle dice:¨ Falta Aixa pa´ empezar la guerra¨.

El propio Vanito trata el dilema de la separación de los padres en una de las más tiernas canciones que puedan escucharse: ¨Duérmete cachorro, la noche revienta¨, abre el bardo seduciendo ya con su maña de unir la poesía más pura con el habla común, durante toda la canción el padre le habla al niño de la separación familiar y le desea todo el bien posible: ¨que el amor te llueva y te empape¨, pide el autor en una canción que pocos logran cantar como él. Los cantautores rara vez son superados en versiones, aquí me parece difícil superar a Ihosvani Caballero aun en su pequeña voz.

Y en esa misma cuerda se suma Luis Barbería, este miembro de Habana Abierta en su ¨Georgia¨ logra hablarle a la hija desde lejos. Georgia crece y el padre añorando le pide¨ Di papá otra vez , que eso me arrebata¨

Son muchos los autores que recurren a la niñez para cantar desde ella, mirando la presunta inocencia infantil o les hablan a los más pequeños desde el centro de sus canciones, pero quería regodearme en estos temas.

Me queda uno que sorprende. Ariel Barreiro, uno de esos cantores ignorados absurdamente por los medios quien tiene una hermosa canción con la que cierro, es una melodía suave donde el cantor se arropa con la piel del pequeño y le arranca a lo más bello un tema de amor entrañable. Baste decir que el muchacho le canta a la compañera inalcanzable: ¨Niña sin ti no sé, cuántas palomas son, siete por tres, palomas¨. Esa la dejo para que la escuche y me cuenta porque quedan otras grandes canciones donde los niños y la belleza se elevan, para suerte nuestra.

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