A. Demián

Aleixandre

henos aquí

tus soldados

bajo este mismo sol que luego tendrán otros

tan lejos de tu sueño , tal vez recordándote

a ti, el dueño del mundo

nosotros seremos solo Aleixandre tus  hombres

yo mismo no seré más que uno de tus guerreros

y tengo hijos señor, tengo una mujer

de ojos azules

donde el mundo crece

una mujer que cubre mi cama

lejana y fría como Filipo, tu padre

muerto entre palabras que ni Aristóteles ha podido entender

tengo un hijo señor

a quien  recuerdo cuando la noche cae sobre nuestras almas

he llorado

porque el muchacho sube desde el sueño

a acariciar esta barba comida por los años

y por tanta lejanía

mire mis heridas rey

en ellas están Gaugamela y Helesponto

Persia

y esas hermosas ciudades que has cubierto con tu nombre

te he seguido señor

y tu sueño es lo más grande que nadie hará nunca

no dudé de ti

ni aún cuando las historias te rodeaban de eunucos de                                      redondas nalgas

donde tu carne se asía a otras carnes

vedadas para nosotros tus guerreros

tan lejanos de ti y tan cerca de la muerte

cuando las hachas enemigas van echando por tierra estos minutos

que los dioses han hecho para nosotros

Rey no soy el único

los otros me han elegido para hablarte

dicen que tengo el don de la palabra

pero sé que esa es una posibilidad para pocos hombres

yo soy solo un mortal que quiere ver otra vez la Yerba del patio

y las cabras balando desde lejos Rey cuanto añoro mi sombra

persiguiéndome siempre bajo el sol de Macedonia

las caricias de mi mujer

esas cosas tan simples

como cantar una tonada a la hora del baño

estamos cansados Aleixandre y que los dioses me espanten las traiciones

lloramos solo de pensar que te irás

detrás de tu añoranza , de tu porvenir

de tu grandeza

pero nuestro sueño es el hogar detrás de todos esos años

en los que hemos sumado la muerte a nuestra respiración

claro que entendemos señor qué grande son los dioses

pero somos felices solo con respirar

y oír a nuestros pequeños jugar con sus canicas

la grandeza escoge a sus hombres rey

nosotros somos solo una palabra

tu gesto en medio de la batalla

Calístines no necesita nuestros motes

Nos llama soldados y hemos dado la vida

Y hemos conocido el lodo, la traición, la nieve , el hambre, el desierto y el aire del mundo.

Ahora queremos volver Aleixandre

Ya el cansancio nos tiene

Pero no queremos quedar en tu memoria desertando

Si así fuera no quedaría otro remedio que imaginarte igual

Traicionando a tus hombres

Y perdóname rey

pero nadie manda en la remembranza

es el único sitio en que podemos censurarte

por eso he venido

tus soldados me eligieron

para que pusiera ante ti estas oraciones

ahora queremos saber qué aire soplan tus labios hacia mí

al amanecer

volveremos a escucharte

si decidieras para nosotros otras batallas

muchos se arrojarán sobre sus espadas

los otros seguirán hasta el otro lado del mar hasta el borde del sueño

pero busca adentro rey

porque ya hemos andado mucho

y es hora de pensar si teníamos razón

cuando intentamos poner las cosas en el orden que siempre imaginamos cierto

reconoce que tus soldados han sido vencidos

solo por aquellos a quienes nadie puede enfrentarse

el tiempo, mi rey la lejanía

esos horrores que llevamos adentro

ahora voy a hacia mi noche

no sé si podré encontrar el sueño

pero sé que repetiré tu nombre no solo en esta jornada sino en todas las que me separen del hades.

Aleixandre , mi rey , el hombre más grande que hemos conocido.

Salve.

Anuncios