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Hace algún tiempo una locutora cubana le preguntó al cantautor español Juan Echanove cómo le iba en Cuba y el hombre soltó en el horario estelar del sábado; en Contacto, el programa más  visto en su momento de la televisión cubana. “A mi me va de P….”. La locutora se puso como un tomate  y mirando a cámara como quien está a punto de morir le reclamó que era una palabra realmente dura, pero el cantautor la había escuchado tanto que la imaginó publicable.

Esa palabreja se repite y según algunos no es mala, porque los vocablos no lo son en si, por el contrario son los contextos quienes hacen que una palabra suene mal. En  varias partes de nuestro continente, por ejemplo, coger es realizar el acto sexual. Imaginen entonces qué siente un venezolano cuando le piden que coja un carro. Aquí mismo en Cuba hay esos “problemas”.  En algunas zonas de occidente, por ejemplo, a nadie se le ocurriría hablar de una papaya en público porque ya sabemos a qué hace referencia, en el occidente se le suele llamar fruta bomba, pero resulta que incluso en inglés una papaya es eso, un fruto y no otra cosa.

Y es que el español es  tan rico y diverso como quienes lo usan, se dice que nuestro idioma es el segundo más hablado del mundo  con 450 millones de hablantes y Cuba uno de los primeros sitios del continente con el influjo de esta lengua en la cual se han escrito obras como “El Quijote”, “Paradiso”, “Rayuela” o “La familia de Pascual Duarte”.

Un idioma en el que nos conectamos ahora y que nos ha acompañado por años, el mismo en el que se enamoró a la muchacha de la vida, en la que se escucharon los versos de José Ángel Buesa o los de Vallejo. Español, esa lengua europea asentada en la América y con esencias africanas  e indígenas, un idioma bello y extenso que a veces sufre por las limitaciones impuestas a base de maltrato. Pero sin dudas un idioma para el orgullo y el recuento,  lleno de sabiduría y gracia, lo demuestran sus refranes, le digo por ejemplo que esto  lo entiende hasta el más pinto de la paloma,  y el que no,  tiene la mollera abierta,   o es un punto filipino.

Ya ve,  mil maneras de decir en una misma lengua. La española, esta que celebra su día y nos hace entendernos aun cuando se den incidentes como el que mencioné al principio, cuando una locutora le preguntó a Juan Echanove en pleno Canal seis.”¿Cómo te va?” y el hombre sin saber  espetó. ¨Me va de P….”. Usted lo sabe ,eso dicho en cubano.

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