Y no me digas que eso es patrimonio

que no lo pueden tumbar porque es de Eusebio… Túmbenlo

Dúo Obsesión

La mujer mira de reojo al muchacho con su espendrum y le dice: ¨Se te está poniendo el pelo malo¨. La frase es común pero extraña, es como si el pelo se pudriera, como si fuera algo que se deshace en la cabeza.

Como la anterior en Cuba sobreviven otras frases con trazas de un racismo que persiste: ¨Hay que adelantar la raza.¨ Se escucha en cualquier parte de la nación y, obvio, adelantar es buscarse una blanca. ¨ Sí,  tiene pelo¨, suele decirse cuando alguien luce cabello lacio. ¨ y todo para escamotear al niche, al prieto, el negròn.

Escribo estas palabras  desde Songo – La Maya,  un lugar donde hace unos 100 años murieron, se dice, entre 2000 o 6000 negros y mestizos en la llamada “Guerrita del 12” y que comandaron  los oficiales mambises Evaristo Estenoz Coromina y Pedro Ivonnet Hechavarría.

Francisco Hodelín

Según varios estudios en  ese tiempo había sólo nueve médicos negros o mulatos  en todo el país, cuatro  abogados y algunos otros contados profesionales de piel oscura. No olvidemos además que veteranos como Quintín Banderas tuvieron que laborar en oficios muy alejados del nivel alcanzado en las luchas libertarias, en el caso del citado Mambí fue cartero.

Según los historiadores El Partido Independiente de Color hacía al gobierno de José Miguel Gómez  una serie de demandas fundamentales para la vida no solo de negros y mestizos sino de todos los cubanos, entre ellas: la repatriación de los nacionales que vivían en el extranjero y no tenían recursos para volver a su suelo, tribunales para mediar entre el capital y el trabajo, leyes para regular el trabajo infantil o enseñanza gratuita incluida la universitaria.

Lamentablemente el congresista Martín Morúa consideró al Partido Independiente de Color como racista y lo proscribió a tal punto que se alzaron y tomaron el poblado de La Maya.

negra

Foto: Waldo Reguiferos

Luego del citado hecho  los miembros del Partido Independiente de Color fueron perseguidos y acribillados, algunos estudiosos plantean que el bochorno de ese tiempo llevó a muchos historiadores a obviarlo, negarle estudio profundo. El historiador local Juan Antonio Columbiè   entrevistado por Daisy García Castillo llegó a decir:

«Las personas mayores tenemos que cargar con la culpa de haber ocultado la historia, por temor o por lo que fuera, pero no fuimos capaces de transmitir la verdad de aquella masacre a las nuevas generaciones, quizá por eso se desconoce tanto de los sacrificios de los negros por no querer que se nos discriminara como aún se nos hace, aunque el Gobierno revolucionario trata de evitarlo, pero aún no lo ha logrado».

Pasados 100 años y con un sistema que trata de colocar a cada uno al lado del otro y cuando ya es imposible la horca, la masacre rotunda sigue serpenteando entre la gente común  un racismo tangible. En el habla popular pululan frases denigrantes:    ¨Pa negro mis zapatos.¨ ¨El jabao ni en gallo es bueno¨, ¨El negro si no la hace a la entrada la hace a la salida¨.

En la canción popular muchas piezas han tratado de poner en primer plano la subsistencia del racismo, El rapero Molano dice:

En clase si levanto la mano… sal del aula negro.

Si discuto con la jeba… tenía que ser el negro.

 Si sacaba buenas notas… sé que te fijaste negro

 y si desaprobaba, no estudiaste negro, me alegro

Gerardo Alfonso asegura que al negro le cuesta el doble llegar a gigante en su pieza. ¨Dicen que…¨ y  Tony Ávila  en¨ Un negro como yo¨  arremete con su gracia particular:

Negro con moto jabao

negro con casa mulato

si tengo carro soy blanco

y con los tres soy un santo

! Qué barbaridad!

En fin que ha pasado el tiempo, las guerras y las leyes y al interior mucha gente persiste en la idea de una negritud maldita, como aquella mujer que mira a su hijo y le advierte: ¨Se te está echando a perder el pelo¨, por el simple hecho de que como es natural el muchacho de piel negra  lejos de tener una cabellera que caiga sobre sus hombros, luce un ensortijado cabello que crece a lo alto. Ella misma parece repetir el estribillo de Molano. ¨¿Quién tiró la tiza?, el negro ese¨ A pesar de la historia, las leyes y  todas las buenas intenciones que nos circundan.

Anuncios