!Qué veloz pasa el tiempo Lebón!

43191792_846579455466457_7904836327026196480_n(1)

Para Humberto Manduley y Joaquìn Borges Triana

Atraviesas Buenos Aires desde Plaza Italia a Corrientes, vas y es la misma tierra de Borges, que tiraba a la derecha. La de Cortàzar que ni siquiera adhería al Peronismo, que era socialista. Trepas a algunos metros impecables, los subtes como le llaman, y vas a escuchar a uno de los grandes roqueros del país, en el teatro Opera Orbis toca David Lebón. Hace recuento de su carrera. El nombre del show es una certeza y el nombre de su tercer disco en solitario: El tiempo es veloz.

El rock en Argentina vibra; si fue, lo dice Humberto Manduley, Cuba de los pioneros en el rock en español con los Llopiz, en Argentina el rock està en la sangre de la gente: mate, rock, tango y una militancia profunda, real; ah y Divididos, muy Divididos, como la banda formada en 1988 por Ricardo Mollo y Diego Arnedo, luego de la muerte de Luca Prodan.

Pero es David Lebòn el tipo, cuenta 66 años y su voz ya no es la misma, pero emociona igual con aquellos títulos que le han traído hasta acá, la banda suena impecable, grandes músicos, un sonido que a veces me deja sin las letras que podrían ayudar a entender mejor la propuesta, pero se siente, se siente y hondo. Los argentinos traducen la energía en gritos, que desde las alturas del teatro le dicen : “ Rusooo, nos has dado mucho” , o cuando a ratos están todos de pie y como en un River contra Boca cantan:” Olè. olè, olè, olè , Rusooo, Rusooo.”

Y como el tiempo es veloz Lebòn retoma aquellos temas que citan momentos temibles como aquel Encuentro con el diablo, una canción que escribió junto a Charly García cuando en plena dictadura el Ministro del Interior Albano Harguindeguy les llamó, a ver cómo andaban las cosas, como para tocar a los grandes íconos de los jòvenes: Lebòn y Charly respondieron con lo mejor que sabían hacer; música y cantaron:

Nunca pensé encontrarme con el jefe,

en su oficina de tan buen humor,

Pidiéndome que diga,

Qué pienso yo de esta situación

Todo eso trepó a escena en Ópera el 19 de octubre pasado, con invitados como Lito Vitale, Lisandro Aristimuño, Ricardo Mollo. Rock nacional argentino, con todas esas guitarras y una banda que incluyó cuerdas y metales, un estremecimiento que bajó del público a David y viceversa. El fundador de Serú Girán junto a Charly García, Pedro Aznar y Oscar Moro fascinó con sus Clásicos. Hablò de la vida, de esos quienes, como diría nos lanzan cáscaras de plátano, pero vamos a seguir, dirìa. Y : “ Gracias Ruso” , le volvían a decir desde público. Así unas dos horas y mucha emoción y rock argentino, así pasó veloz el tiempo y Buenos aires era pasión , una pasión pura que David Lebòn amoldó con sus solos de guitarra, sus invitados y sus canciones y tenía razón, El tiempo es veloz y más si hay buena música.

Anuncios

Un Santiago con el Joaco

kusoCartoon_15217566740327_“Un Santiago 11 años”, pide Joaquín Borges Triana y la muchacha detrás de la madera cuasi ostentosa del Lobby del Hotel San Juan obedece, la dos copas con el líquido de un ámbar profundísimo descansan primero, mientras le hablo al Joaco del disco, aún sin terminar, “13 con Magia de William Vivanco”.

Joaquin parece no escuchar, tira las manos y ensarta la copa para que brindemos, el alcohol baja al alma como al pasto el rocío, lo juro,es una delicia, y el Joaco comienza su disertación ya no sobre Vivanco, sino sobre José Aquiles, Felipón, Sosa, Ordás o incluso sobre Eduardo Ramos, cuya muerte nos sorprendiera en pleno festival.

He estado en otras versiones del Pepe Sánchez, pero jamás tanto en las entrañas de la bestia. Es esta una obra que le cuesta a Eduardo Sosa salud, vida. Tanto le vi en trance que lo dejé tranquilo casi todo el tiempo.

Como el propio Joaquín ya escribió en Juventud Rebelde, el Pepe Sánchez fue una muy buena propuesta. Santiago se abrió otra vez a las canciones de Tony Avila, Pepe Ordás, Adriana Assef, el trío Palabras, Los Jóvenes Clásicos del Son, El Septeto Santiaguero y a muchos otros bardos que aquí y allí dejaron sus canciones

En este festival, en el que Lino Betancourt volvió a poner la palabra, su admiradísima palabra, el propio Joaquín mostró varias canciones dedicadas al Moncada y también, como  siempre hace, sorprendió por su madera de investigador incansable.

El Pepe Sánchez nos llevó a algunos a pensar por ejemplo en cómo Annie Garcés lidiará con la decisión de arropar un repertorio futuro; tiene ante sí  la disyuntiva de ser aceptada por una juventud demasiado salpicada de mercado y un grupo de grandes canciones que no entrarían en un campo donde lo que importa precisamente es lo vendible, pero la muchacha, sabe decir, estremecer que es bastante.

Eso si, en otros años me gustaría ver más a los bisoños, santiagueros o no y sé que es pedir bastante, los presupuestos se aprietan y se hace complicado tener a tanta guitarra joven en la tierra de Sindo, pero es mi sueño.

De eso hablaba también con Joaquín Borges Triana, los dos acodados a la barra, con su madera pulida y pasadas ya las dos horas, cuando fue imposible seguir el ritmo avasallador del Santiago reserva y pasamos al ¨agua de cebada¨ como suele bromear este hombre, uno de los tipos más lúcidos que he conocido, un hombre que parece invidente y que sin embargo en cada reencuentro termina enseñando “la luz bróder, la luz”.

 

Descemer. No puedo ser feliz

descemer-bueno-enrique-igelsias-2014-billboard-650

Con Taimì Escobar en el abrazo

El cantante me mira otra vez enojado y me dice: ¨No saben na´ Rogelio¨. Porque le hablo de cuanto le ha ido pa´ arriba a Descemer Bueno en las redes. Lo trato de convencer,  le digo que somos de alguna manera resistencia, que hacemos una música marcada por el sentir, la esencia del pueblo y me reta ¨. Dime, ¿Qué como hoy en mi casa?

Què se yo, vivir en lo profundo tiene penas que se agolpan unas a otras y sale el rosario de asuntos, a cultura cada vez le bajan más el presupuesto, trabajar para un músico es cada vez más complejo. Al interior no hay bares como el de  F en el Vedado o los otros que proliferan , como La Botija en Trinidad .Noooo. Hay que ir a cultura a ver si su programador le da por entender  o tiene dinero y, de vez en cuando poner tres mil pesos en la gorra : Coopere con el  programador cubano.

El músico de marras es un sonero y me ha dicho que está preparando unos reggaetones ¨Que  sì, los grabo aquí por pocos pesos y si se pega uno trabajo en cualquier lugar con dos muchachos, en la orquesta cada vez es peor” . Siento que he contado esta historia otras veces y así es. La música popular, la del interior, como fue alguna vez la de Corona o Miguel Matamoros;  no tiene respiro y por eso, coincidimos al menos en ese punto. Hay que hacer algo.

En vez de tantos dimes y diretes habría que entrar de lleno en lo que sucede a los músicos. Muchos se han tenido que ir a Varadero, a La Habana vieja a repetir chan chanes que  son patrimonio pero sus intereses reales no  los sostienen. Sì,  Colibrí o Bis Music o la Egrem hacen algo, pero, ¿ a cuántos pueden ayudar? ¿Ayuda la ayuda?

Descemer vende, estos músicos locales NO. Descemer habla desde su realidad. Ya su música no responde a mis intereses. Yo prefiero su obra anterior, al Santiago que èl reverencia, pero, no Obstante , hace falta el dinero y por el camino que vamos los músicos locales pierden los últimos cartuchos. Ahí es donde Descemer tiene razón, al fin y al cabo hemos dejado al mercado asomar su cabeza, pues ahí están las reglas. O vendes o te fundes. Y si no,  bajen un poco la mirada a lo hondo, miren la vida de estos músicos locales y verán que la soledad les enferma el alma, que el invierno , llega a sus ventanas. Y así ladies and gentleman .¨ No puedo ser feliz ¨

Viajar , escuchar, volver

IMG_1513

Con Joaquìn Borges Triana. Foto: Gaby

Vivir  detrás de los camiones, de las guaguas nacionales, vivir en esta suerte de incilio que son los municipios implica no poder encontrar casi nunca un lugar en el que suene una música diferente al reggaetón. Si  lo ha logrado, espero por favor anuncio.

Por tales motivos, moverse a la capital es una suerte de traslación en el tiempo. No sé si adelante o viceversa, pero la verdad es en esos viajes donde uno logra al fin escuchar alguna banda, algún cantor,  otra cosa.

Esta vez,  en unos pocos días pude escuchar, al fin a José Luis Estrada (Ex y quizá otra vez Cachibache), William Vivanco y a Real Project. Eso sí, las entradas a los sitios van de los dos a 10 CUC , algo que no juega con los magros bolsillos locales, y menos si se ejerce el periodismo.

Los sitios, desde el Bar Efe (de 23 y F en el Vedado), hasta el Fresa y Chocolate o la Zorra y el Cuervo, son por suerte, lugares donde se ve a gente en pleno disfrute.

Ver y escuchar a Real Project en La Zorra y el Cuervo me hizo sentir afortunado, la propuesta de esos muchachos lo recoloca a uno en  la creencia de que hay un sonido intenso en la isla, que no se acaba nada , que sigue , digamos¨ la buena rumba¨.

A José Luis Estrada  lo vi como no me imaginaba, rodeado de adolescentes que bailaban cada estribillo de su pequeña banda; se acompaña el cantor de saxo, trompeta, bajo, guitarra y percusión y suena , el Jose suena de verdad.

Es placentero hacer viaje y encontrar estas figuras, tener frente a uno la posibilidad de aplaudir estos músicos que siguen en la búsqueda de temas , no pa pegarse , si no por una necesidad espiritual (Y sé que no obstante, hace falta el dinero) pero de tanto trap se nos quiebra ya no la cuenta, sino otra cosa.

A Vivanco, le dedico otro espacio, ya le decía al querido y admirado memorioso Joaquín Borges Triana que es una lástima no acabe de salir todo el material que el bardo cuece solo, a su manera, en un cimarronaje obstinado. Vivanco es un talento excepcional  y tengo fe en que salga al fin su música.

Pero, ya estoy de vuelta en mi provincia. En mi municipio, hubo un momento leve, estropeado por la lluvia en el que pude ver en vivo a Okan Jazz, me parecía un sueño y lo era , el agua nos llevó casi a galope a los premiados en el Jojazz en 2017.

Por eso hago ahora recuento y recuerdo la Breve vida feliz que me tocó, gracias a almas queridas y añoradas como la música que pude escuchar.

 

El Congreso

z

“La ya avanzada edad me ha enseñado la resignación de ser Borges”.

Jorge Luis Borges. Claro està.

Con 45 años he dejado de creer en los congresos. Poco se avanza y cuando caminas se corre el riesgo de que el retroceso lo ponga quien ni siquiera ve bien el timón de la nave que llevamos.

Mientras haya alguien con potestad para patear el tablero, el diàlogo no será más que una mera exposición de conveniencias, por tanto, mantengo cerrado el pico y espero. Lo peor es eso, espero, tengo mi cuota de fe instalada como un chip, como un verso tremebundo, ahí está y espero.

Esta vez  (Asamblea provincial 10mo Congreso de la Upec) escuchè a mis colegas enunciar posibles cooperativas, pedir que se les pague al fin cuanto se debe según su capacidad y su trabajo, que destraben burocratismos para ganar algo más de plata y que se pueda hablar como la gente.

Coño pero si la gente es promiscua, reggaetonera, culta, saca cuchillo, mata, cría cerdos y planta flor o hace verso y se caga en la madre del verdulero. Veremos. Yo me quedo en ese mutismo que me traen mis 45 años y escribo. Es la única manera de matar el aburrimiento, de luchar; mientras veo que del otro lado hay alguien que puede patear el tablero, apuntarte con el índice, sacar a brillar el peligro. Yo pongo estos puntos suspensivos…

 

Enamora el Amor de Haydèe

3997Cualquiera sabe que una Milanés tiene que tocar menos puertas en Cuba, pero igual el camino lleva tropiezos, por eso cuando escuchè a Haydée Milanés (La Habana, 1980) entrar a terreno de Marta Valdés sentí que  la muchacha había encentrado la ruta, lo confirmo ahora que (en el paquete) llegó un disco llamado Amor y la escucho acompañada de su padre.

La he escuchado casi siempre gustoso,  Haydee Milanès es de esas mujeres que uno sigue, pero ahora, ha tocado con toda su humanidad, y no porque venga en buena compañía. Haydée lo hizo, y lo hizo bastante sola; según ha trascendido. En lo que veo escrito sobre el disco Amor, fue ella quien eligió repertorio, arreglò y hasta guió, nada más y nada menos que a Pablo Milanès en las voces.

Hay en el disco  un racimo de canciones de Pablo Milanés. ¿Gran autor? Ni acotarlo, ¿Cantante? Debe haber pocos que sepan decir mejor, pero además esos arreglos minimalistas, de guitarras drums, bajo, alguna otra percusión hacen del disco un hecho solitario en la discografía cubana de este tiempo, con tendencia aparatosa.

El disco Amor parece ser lo justo para las canciones de Pablo, como en un susurro estos dos seres hablan del tiempo, el amor o el desamor, la derrota , la vida …Hay canciones que uno quisiera estuvieran en el  Amor de Pablo y Haydée, pero toda antología, aunque el disco no se jacte de serlo, es una sucesión de abandonos. En 11 tracks puede que no aparezca la verdad , pero aquí, al menos parece existir la de Haydée Milanés, su Amor por su padre, por sus canciones, por la Nueva trova contra la que alguna vez pudo revelarse.

Si en los anteriores discos Haydee buscaba aquí encontró, fue como volver a casa,  ella que se hizo acompañar del ubicuo Raúl Verdecia,Yandy Martínez en el bajo, Yaroldy Abreu en las percusiones y Enrique Plá en la batería, logrò un disco que se deja escuchar sin reproches, de seguido, segundo a segundo, ellos dos, sin alardes y sabemos que el tiempo pasa porque luego de una maravilla surge la otra. El amor de Haydè Milanés me da la idea de que el disco aún tiene algún sentido, no me hace falta hacer un playlist, su fonograma baja completo al alma, como los buenos amores.

 

A Bayamo por Buena Vista

20171020_113328

Juan Carlos Roque y David Rodrìguez. Fotos: Yàsser Landazuri

No pude ver la ventana donde  Luz Vázquez escuchò por primera vez La Bayamesa, es imperdonable, los camiones dejan poco tiempo entre uno y otro y fui a Bayamo solo a encontrarme con Juan Carlos Roque, a recibir de su mano el texto Como Cuba puso a bailar el mundo.

Me debo esa visita, como me debo ir hasta la tumba de Sindo, pero volverè. Bayamo seduce en mucho sentido. Nos fuimos mi càmara y yo desde la madrugada, recorrer casi 200 kilómetros, en camiones de metales tortuosos imita el sentir del mulo en el abismo, pero uno trepa con la inocencia controlada por el deseo, la gana de conocer y reconocer a grandes de la mùsica cubana, a gentes que escuchò en una radio de onda corta mientras el paìs se discutìa entre la nada y lo poco, por eso nos fuimos, mi camarògrafo y yo, mi amigo Arnoldo Fernández y su esposa,  unos pocos minutos a Bayamo.

Según los conocedores se podrìa llegar a Bayamo desde Santiago de Cuba en dos horas, pero los camiones suelen recoger en el camino y se demoran màs en esas màquinas de ningún confort, de modo que lo nuestro durò casi tres horas de camino, en medio de platanales y tierra sin sembrar, de gente vendiéndolo todo y nada, de hermosas escuelas y cementerios silenciosos con sus trazas de dolor y gris.

20171020_115829.jpg

Leyendo un fragmento de Còmo Cuba puso a balilar al mundo de Juan Carlos Roque.

Así que llegamos y tras un leve toque gastronòmico (excepcional en Bayamo)  atravesamos viejas calles cuidadas como pocas hasta Llegar a la Upec, poca gente aún y Juan Carlos Roque saliò al paso, poco tiempo y pasamos contenidos a una memoria para que sonara a Buena vista… la Upec de Granma es acogedora, fue poco tiempo, pero ahí el abrazo sabe a verdad pura, ojalà no pierda colores nunca.

10, 15 minutos, algo màs de la 11 y arrancamos, David Rodriguez Rodriguez iza la palabra, es Compay, Eliades, Omara , Aguaje, Juan de Marcos,  Rubèn …todos ellos y a toda Cuba le gusta entonces bailar, de Alto Cedro a Marcanè, De santiago de Cuba a Bayamo.

Poco tiempo y lo cubano desbordaba el 20 de octubre, estàbamos atrapados entre la presentación de un texto de Abel Prieto y la develación de una estatua de cera a Sara Gonzalez.

Jóvenes de guitarra en mano, un español, otros periodista: Progreso, Rebelde, Radio Bayamo todos en el mismo lugar, el libro de Juan Carlos  Roque enciende la chispa y unos y otros retoman la música cubana, uno es feliz en esa tierra del himno nacional, de la primera canciòn con tintes de cubanìa. Bayamo. Un sitio en Cuba donde por 10 CUC comen ocho personas con firmeza.

El dìa pasa factura. No pude ver la ventana de Luz Vázquez, ni la tumba de Sindo, pero he conocido gente preciosa, he recibido el libro Còmo Cuba puso a bailar el mundo de manos de su autor, leì allí fragmento para el público, esta vez màs que selecto, y he tenido uno de Los mejores días de 2017. Un año que  muestra una pinta horrible, llena de huracanes , terremotos y un tipo que no deja de escupir desde su ventana de Twitter, pero hay estos deslices de lo bello. Uno va a Bayamo y puede abrazar a gente que da la vuelta al planeta para hablarnos de cantores, de discos y entonces sabemos que la felicidad es posible, aunque se vaya , siempre va a volver,  tocar la puerta , como le hizo a estos añosos mùsicos que a los que a los 70 ,80 o 90 años mostraron Còmo Cuba puso a bailar al mundo. Gracias Juan Carlos.

Guardar